van y pasan días.
espero que transcurran,
descubrir un mundo de cuentos.
este es un lugar de extravíos.
de callejones que doblan en U, se entra y se sale
(hay un lugar de encuentro)
nadie quiere llegar.
faltan menos horas, quedan espacios sin hallar que atemorizan.
hay una sensación de desapropio irremediable,
--a causa de decisiones erróneas--
Es hora de despedirse, de retractarse por mutuo acuerdo.
Tener un terror en primera persona,
es como escribir todas las páginas del espacio y
dejarlas sin encuadernar.
es una manera inconcebible de reescribir este sitio inhabitado,
podrido de germen y alcohol.
que casualidad sería encontrar tu nariz en mi frente
y poder escapar despavorida, desconfiada.
no me importa ya si escribo para esa masa intelectual, mi igual.
se me hace indiferente si el niño de las oraciones perfectas no me mira.
todos estos meses ha sido una misión de fracaso.
frente a él las palabras tendidas en el perchero
y las flores de azucenas junto al café han sido, mejor dicho son nada.
y su no mirar vacío. su no mirar vacío, me descuartiza.
su compañía, sus niñas lloronas,
sus calles riopedrenses sanritenses;
a la esquina encuentro al ché meléndez siempre sentado,
siempre lo veo allí, antes que a ti.
y aun me cuestiono porque no me miras;
he seguido las instrucciones de la falda roja de angelamaría
he intentado comportarme bruta como las mujeres que a veces miras.
hasta he demostrado mi humildad, he sido inteligente y
atrevida cuando he querido, pero aun así no me miras.
no se si te has percatado que dices los típicos comentarios que yo diría.
no se si te has observado, te pareces a mi.
tanto que ni me has mirado.